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septiembre 15, 2025La seguridad alrededor de las guaguas: prudencia, respeto a las normas y apoyo a los profesionales
Desde el Sindicato Unificado de Guaguas queremos trasladar, en primer lugar, nuestro más sentido pésame a los familiares, amistades y personas allegadas del hombre de 34 años fallecido tras ser atropellado por una guagua de Tussam en Sevilla.
Según la información publicada por El Español, el suceso se produjo en el Polígono San Pablo, en Sevilla, durante la madrugada, cuando la víctima habría intentado alcanzar un servicio nocturno, tropezó junto al vehículo y fue arrollada sin que, según las primeras informaciones, el conductor ni los pasajeros fueran conscientes en ese momento de lo ocurrido.
Ante una noticia tan dura, toca hablar con respeto, con prudencia y sin señalar a nadie antes de que las investigaciones oficiales aclaren todos los hechos. Pero también toca recordar algo que los choferes de guagua conocen bien: el transporte público se desarrolla en un entorno de riesgo constante, donde cualquier imprudencia, descuido o carrera de última hora puede tener consecuencias irreparables.
Todo nuestro apoyo al trabajador afectado
También queremos expresar todo nuestro apoyo al trabajador implicado en este suceso. Ningún profesional del transporte público sale a la carretera pensando que puede vivir una situación así. Los chóferes asumen cada jornada una responsabilidad enorme: transportar personas, convivir con el tráfico, atender al usuario, vigilar el entorno, cumplir normas, responder ante imprevistos y mantener la calma en circunstancias muchas veces complicadas.
Cuando ocurre una tragedia de este tipo, el impacto emocional para el profesional puede ser muy fuerte. Por eso es fundamental que, además de esclarecerse los hechos con rigor, el trabajador reciba el acompañamiento, la atención y el respaldo necesarios. La parte humana no puede quedar nunca en segundo plano.
Desde Canarias lo decimos claro: detrás de cada volante hay una persona. Un trabajador o trabajadora que también sufre, que también se ve afectado y que merece respeto, apoyo y protección.
La guagua no es un vehículo cualquiera
Una guagua urbana no se detiene ni reacciona como un turismo. Tiene dimensiones, ángulos muertos, tiempos de frenado y maniobras que muchas veces no se perciben bien desde fuera. Acercarse demasiado, cruzar sin mirar, correr junto al vehículo o intentar alcanzarlo cuando ya está en movimiento puede ser extremadamente peligroso.
Sabemos que a veces la gente va con prisa. Que se llega tarde al trabajo, a una cita, a casa o a cualquier compromiso. Pero ninguna carrera por coger una guagua vale más que la vida. Si la guagua ya está cerrando puertas, si está saliendo de la parada o si se encuentra en movimiento, lo prudente es esperar al siguiente servicio.
En la calle, y más alrededor de vehículos pesados, hay que ir con mil ojos. Como decimos por aquí, mejor perder un minuto que meterse en un problema sin vuelta atrás.
Respeto a las normas y más conciencia ciudadana
La seguridad vial no depende solo del conductor. Es una responsabilidad compartida entre peatones, usuarios, conductores de otros vehículos, administraciones y empresas operadoras. Todos tenemos que poner de nuestra parte para que el transporte público sea seguro.
Respetar los pasos de peatones, esperar en la parada de forma adecuada, no invadir la calzada, no correr junto a la guagua, no cruzar por zonas indebidas y atender a las señales son gestos básicos que pueden evitar desgracias.
También es importante que la ciudadanía entienda la presión diaria a la que están sometidos los choferes. No solo conducen. También gestionan tráfico, horarios, incidencias, pasajeros, paradas, vehículos mal estacionados, peatones despistados y situaciones imprevistas. Todo eso ocurre al mismo tiempo y exige una atención permanente.
Los profesionales del transporte público trabajan expuestos al riesgo
El trabajo de los choferes de guagua se desarrolla en plena vía pública, en contacto directo con el tráfico y con miles de situaciones que no siempre dependen de ellos. Esa exposición diaria al riesgo debe ser reconocida y tenida en cuenta cuando hablamos de seguridad vial, prevención y organización del servicio.
Por eso defendemos que la seguridad debe abordarse de manera integral: con formación continua, vehículos en buen estado, planificación adecuada, prevención de riesgos laborales, apoyo psicológico cuando sea necesario y campañas de concienciación dirigidas también a las personas usuarias.
No se trata solo de pedir prudencia a la plantilla. Se trata de construir un entorno más seguro para todos: trabajadores, viajeros, peatones y el conjunto de la ciudadanía.
Prudencia, respeto y responsabilidad
Desde el Sindicato Unificado de Guaguas hacemos un llamamiento a la prudencia. A los usuarios, para que respeten las normas y eviten conductas de riesgo. A las administraciones, para que sigan impulsando medidas de seguridad en el entorno del transporte público. Y a las empresas, para que cuiden y respalden a sus trabajadores ante situaciones especialmente duras.
Hoy toca acompañar en el dolor a una familia que ha perdido a un ser querido. También toca apoyar a un trabajador que se ha visto envuelto en una situación profundamente traumática. Y toca recordar que la seguridad vial no es un asunto menor: es una responsabilidad diaria que nos implica a todos.
Una guagua mueve ciudad, conecta barrios y presta un servicio esencial. Pero para que ese servicio sea seguro, hace falta respeto, calma y conciencia. Porque en la vía pública, un segundo de imprudencia puede cambiarlo todo.


